Por coincidencia nos encontramos en los días de pascua. Lo que les pasó a los discípulos también nos pasa a nosotros. Estaban encerrados en la casa; tenían miedo a los judíos que podrían ejecutarlos como ya lo habían hecho con Jesús; estaban llenos de pánico, deprimidos, desesperados, desorientados.
Mes: abril 2020
¿POR QUÉ HAS DUDADO?
Al encontrarnos en medios de esta tormenta del COVID-19, estamos gritando, llorando y quejándose como aquellos discípulos al ver un fantasma. Por la oscuridad en la que se encontraban no podían ver con la claridad, a Jesús que caminaba sobre las aguas… Como a los discípulos la barca al ver el fantasma, estamos cayendo en una crisis, gritamos y lloramos pues muchos de nosotros piensan el que COVID-19 es un castigo divino, un fantasma que viene a matarnos por el olvido de Dios. Nuestra fe tiene que “mutarse” para poder responder a Dios ante esta tormenta, como aquella fe de los discípulos que reconocieron a Jesús después de revelarse a través de su caminata sobre las aguas, la salvación de la vida de Pedro y el amainar del viento.
Sufrir es amar
El Crucificado nos muestra que el fin verdadero del hombre no es el placer, ni el poder, ni las riquezas, ni la gloria delante de los hombres sino el fin es Dios, a quien pertenecemos exclusivamente. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos (Jn 15,13).
«Cuando me recuerden hagan lo mismo»
Las enfermedades exteriores matan nuestra existencia terrena; la enfermedad del pecado mata nuestra co-existencia con los hermanos, con la creación, y con Dios, tanto que si no nos arrepentimos, hasta nos afecta después de la muerte en la eternidad.
HOSANNA!! Somos Campeones!!
La pandemia nos molesta, nos asusta, pero es cuestión de tiempo para que la profecía de Jesús surja efecto.
